Una leyenda negra de Hollywood que no pudo determinarse de forma concluyente
RKO Pictures Leer en la aplicación John Wayne ya era una gran estrella cuando en 1956 protagonizó la que se considera una de sus peores películas: El conquistador de Mongolia, una película en la que el intérprete daba vida al general mongol Temujin, más tarde conocido como Genghis Khan. La película fue objeto de críticas demoledoras y se consideró una de las peores de su año, un estigma que no ha conseguido quitarse setenta años después. Sin embargo, a nivel de taquilla no fue mal, lo que siempre sorprendió a Wayne.
"El Conquistador de Mongolia es una de las peores películas que he hecho, y fue un éxito rotundo. Creo que fue solo porque las películas épicas estaban de moda en ese momento, y aunque yo pensaba que la película era una especie de western mongol, era una epopeya histórica, y supongo que a la gente le gustaban esas películas. Empecé a preguntarme si todavía les gustarían los westerns", dijo Wayne, según recoge la revista FarOut.
El conquistador de Mongolia Dirigida por Dick Powell Con John Wayne, Susan Hayward, Pedro Armendariz Fecha de estreno 4 de diciembre de 2020 Usuarios 3,0 Ver en Amazon Prime Video Pero que El conquistador de Mongolia no fuera una buena película es lo menos problemático que puede contarse sobre ella desde la perspectiva que nos da el tiempo. La producción del largometraje, dirigido por Dick Powell y producido por Howard Hughes, atentó contra la vida del elenco de actores y resto del equipo presente en el set de rodaje con posibles trágicas consecuencias que nunca han podido demostrarse del todo, pero que siempre se han asociado a la película.
Para los escenarios desérticos en los que tenían que transcurrir las tramas de la película, el equipo de la cinta se trasladó a una zona de Utah especialmente peligrosa: a pocos kilómetros de allí se encontraba un lugar donde se habían estado llevando a cabo pruebas nucleares que no se tuvieron en cuenta. No puede decirse con certeza, pero las cifras condujeron a una extendida teoría cuando en los años siguientes tanto John Wayne, como el director Dick Powell y otros muchos miembros del equipo recibieron diagnósticos de cáncer. En total 91 de los 220 miembros del equipo desarrollaron la enfermedad.
Adicionalmente, 60 toneladas de tierra radiactiva procedente del rodaje fueron enviadas a Hollywood para filmar escenas adicionales en un estudio, poniendo en peligro, sin saberlo, a cientos de otras posibles víctimas.
Que la tasa de mortalidad de la película esté directamente relacionada con la radiación no puede demostrarse de forma concluyente y, dado que hay otros factores por los que los afectados pudieran haber desarrollado un cáncer -empezando por el propio John Wayne y sus malos hábitos-, hacen que la mala fama de El conquistador de Mongolia sea solo una leyenda negra de Hollywood.
No obstante, algunos expertos lo tienen claro, como en los años 80 señaló Dr. Robert Pendleton, profesor de biología de la Universidad de Utah: "Con estas cifras, este caso podría considerarse una epidemia. La conexión entre la lluvia radiactiva y el cáncer en casos individuales ha sido prácticamente imposible de demostrar de forma concluyente. Pero en un grupo de este tamaño, cabría esperar que se desarrollaran solo unos 30 casos de cáncer. Con 91 casos, creo que la relación con su exposición en el rodaje de El Conquistador se sostendría incluso ante un tribunal".
El productor Howard Hughes calificaría su decisión de filmar allí como una de las peores de su vida.
Alicia P. Ferreirós -Redactora Amante de las series y gran aficionada al terror, la ciencia ficción, la crónica negra y el ‘true crime’.



