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Los programadores de riego son el mejor gadget para irte de vacaciones tranquilo sin que tu jardín muera: cómo elegir el ideal

Los programadores de riego son el mejor gadget para irte de vacaciones tranquilo sin que tu jardín muera: cómo elegir el ideal

Los programadores de riego son el mejor gadget para irte de vacaciones tranquilo sin que tu jardín muera: cómo elegir el ideal

Quizás julio y agosto son los meses en los que más pensamos en nuestras plantas, jardín o huerto (si tienes uno). También, paradójicamente, suelen ser los meses en los que menos tiempo le dedicamos. Y es que cuando nos vamos de vacaciones, las plantas se quedan solas.

La solución de toda la vida siempre ha sido pedirle el favor a familiares o a amigos de que se pasen un ratico a regar, pero esto también tiene un sustituto mucho más cómodo: los programadores de riego. Son aparatos que llevan décadas en el mercado y que tampoco hace falta dejarse un dineral para tener uno más o menos apañado. Bajo estas líneas te contamos todo lo que necesitas.

Qué es exactamente un programador de riego

Programador De Riego Programador de riego. Imagen: Ovacen

Un programador de riego es un dispositivo que se conecta entre el grifo del jardín (o una manguera) y el sistema de riego, y que abre y cierra el paso del agua siguiendo un horario que tú mismo configuras. En su versión más sencilla, es una rueda o una pantalla con botones que te permite decir "riega tantos minutos, tal día, a tal hora". Nada más. El aparato hace el resto, abriendo la válvula, dejando correr el agua el tiempo programado y la vuelve a cerrar.

No es un invento nuevo. Y es que los primeros programadores aparecieron en Estados Unidos en los años 60 para sistemas de riego de grandes superficies, y no fue hasta los 70 cuando llegaron los primeros modelos compactos y domésticos, mucho más manejables que los que se usaban hasta entonces en agricultura o en grandes campos de golf.

Si no tienes necesidades muy concretas, con uno básico te sobra

En el mercado podemos encontrar multitud de modelos sencillos a muy buen precio. Hace poco, de hecho, explicábamos desde esta casa las capacidades de uno que se vende en Lidl, de su marca propia Parkside. Éste se enrosca directamente al grifo exterior (viene con adaptador para las dos roscas más comunes, de 33,3 mm y 26,5 mm), funciona con pilas y permite programar hasta seis horarios de riego distintos, con una duración que va de un minuto a varias horas. También tiene un botón de riego manual para un aporte extra de agua sin tener que reprogramarlo, su carcasa está protegida contra salpicaduras (certificación IPX4) y su interfaz es bastante sencilla de manejar, sin mucha complicación.

Como éste hay mil y un modelos de otras marcas, y no hace falta tener que ir a por este mismo en concreto, pero es el primero que tenía a mano para explicar su funcionamiento. Es, básicamente, un temporizador de cocina aplicado al jardín. Y para quien solo necesita que el césped o las macetas del patio no se queden secos durante una semana de vacaciones, es más que suficiente.

Los tipos de programadores que existen

Conviene distinguir entre varias familias, porque el salto de precio entre unas y otras es enorme y no siempre se traduce en la misma utilidad:

  • Mecánicos o de rueda. Los más antiguos y económicos. Se giran a mano para fijar la hora de inicio y la duración. No tienen pantalla ni memoria de programas complejos.
  • Digitales o electrónicos, como el de Lidl. Tienen pantalla LCD, varios programas guardados y funciones como retraso por lluvia o bloqueo infantil. Suele ser el más habitual en las tiendas de bricolaje y, sinceramente, si no necesitas más, es el nivel más recomendado para irte tranquilo de vacaciones.
  • Inteligentes o conectados por wifi. Se controlan desde una app, y se pueden programar y modificar en remoto (muy útil si estás fuera de casa y quieres ajustar el riego sobre la marcha) y suelen ser compatibles con los principales ecosistemas inteligentes como Alexa, Google Home, o Apple HomeKit.
  • Sistemas con inteligencia meteorológica. Es el escalón más avanzado. No solo riegan según un horario fijo, sino que consultan datos meteorológicos locales y ajustan la cantidad de agua según la lluvia prevista, la temperatura o la evapotranspiración del suelo.
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Cuando el riego se vuelve "inteligente"

Hay modelos muy top en el mercado como el Rachio 3, que suele ser el programador de riego inteligente de referencia, sobre todo por lo bien hecha que está su app y por su capacidad de ajustar el riego usando datos meteorológicos de varias fuentes locales, algo que puede reducir el consumo de agua al poder “regar cuando se necesita”.

Otros nombres habituales en las comparativas son el Netro Sprite, compatible con Alexa y Google Assistant, y el Eve Aqua, pensado específicamente para quienes usan el ecosistema Apple HomeKit y controlan mangueras en lugar de sistemas de riego enterrados.

Por otro lado, para quien prefiere no depender de internet para que su jardín siga funcionando, existe también el Hunter Hydrawise, orientado a uso profesional y que viene con monitorización de caudal y gestión de varias propiedades a la vez, o modelos como RainMachine, que procesan los datos meteorológicos de forma local sin depender de la nube (aunque a día de hoy ya no hay disponibilidad).

En el terreno más asequible, marcas como Orbit B-hyve ofrecen versiones con wifi y certificación de eficiencia hídrica a un precio bastante más cercano al de los programadores digitales básicos, lo que se puede convertir en un punto intermedio interesante para aquellos que quieran algo más avanzado sin dejarse un pastizal.

¿Y si solo tienes macetas en la terraza?

Si el "jardín" son cuatro macetas en un balcón, obviamente no hace falta llegar a estos extremos. Existen kits de riego por goteo con temporizador que se conectan a una simple garrafa de agua y reparten el líquido gota a gota por varias macetas a la vez, o incluso soluciones sin electrónica, como los conos de cerámica o las botellas recicladas con un agujero, que dejan caer agua poco a poco en la tierra. Son opciones baratas y sin instalación, pensadas sobre todo para cuando nos vamos unas semanas de vacaciones, pero no es un remedio que sustituya al resto de alternativas más avanzadas.

Merece la pena, si sabes qué necesitas

La gracia de estos aparatos es que resuelven bastante bien lo de no echar a perder tus plantas o jardín mientras estás fuera. Para eso, cualquier programador digital básico cumple de sobra. Ahora, si necesitas un sistema de riego más grande y te apetece controlar el riego desde fuera de casa, tiene sentido dar el salto a un modelo conectado o con inteligencia meteorológica (que son más avanzados y se van más de precio).

Eso sí, compres el que compres, pruébalo unos días antes de salir de casa. No vaya a ser que se te desmonte el tinglado mientras estás fuera de casa y tus plantas se acaban quedando sin agua. También comprueba el horario programado para que riegue en el momento que le has dejado.

Imagen de portada | Orework y Kürşad Ç.

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- La noticia Los programadores de riego son el mejor gadget para irte de vacaciones tranquilo sin que tu jardín muera: cómo elegir el ideal fue publicada originalmente en Xataka por Antonio Vallejo .

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