En el día de ayer, fueron miles de personas las que pasaron mucho tiempo mirando al cielo para disfrutar del eclipse total que tuvimos la suerte de vivir en nuestro país. Pero cuando el fenómeno termina, es habitual pensar si los ojos han podido sufrir algún daño, si el dolor de cabeza que se siente posteriormente es normal o si el escozor que se siente puede ir a más.
El peligro silencioso. Algo que hemos escuchado de manera incansable durante las últimas semanas es que ver el eclipse sin la protección adecuada, o con descuidos puntuales, es una puerta asegurada a perder buena parte de la visión. Además, es algo de lo que no nos enteraríamos, puesto que la retina carece de receptores del dolor y los primeros síntomas de gravedad aparecerían en las horas posteriores a la exposición solar.
¿Por qué? Una de las preguntas que más se ha repetido en redes sociales en las últimas semanas también es por qué podemos ver el Sol en el día a día sin quemarnos y en un eclipse es tan peligroso. Para entenderlo, debemos saber que cuando el Sol está parcialmente tapado por la Luna, la luminosidad general disminuye. Esto hace que nuestra pupila se dilate ligeramente y perdamos el reflejo natural de apartar la mirada o entrecerrar los ojos, permitiendo que los rayos ultravioleta e infrarrojos entren de lleno y se enfoquen como una lupa directamente sobre la retina.
En Xataka Con la edad, la presbicia parece tan inevitable como las arrugas. Ahora unas simples gotas quieren cambiar eso Los síntomas peligrosos. La literatura científica es clara respecto a lo que ocurre después. El Journal of Optometry publicó en 2014 una serie de casos clínicos de jóvenes que sufrieron retinopatía solar aguda y sus síntomas no dejan lugar a dudas sobre la gravedad del asunto:
- Escotoma central: la aparición de una mancha negra o punto ciego fijo justo en el centro del campo visual.
- Visión borrosa: incapacidad para enfocar detalles, como leer texto o reconocer caras, puesto que la quemadura se hace justamente en la zona de nuestra retina destinada a la agudeza visual.
- Metamorfopsia: Las líneas rectas (como el marco de una puerta o los renglones de un libro) se perciben onduladas o torcidas.
- Alteración del color y micropsia: ver los colores distorsionados o los objetos más pequeños de lo que realmente son.
Consultar en urgencias. Ante la aparición de alguno de estos síntomas en nuestra visión horas después de ver un eclipse solar, es importante acudir a un servicio de urgencias oftalmológicas para poder valorar la aparición de una posible lesión en la retina.
La irritación ocular. Cuando acabó el fenómeno, hubo muchas personas que, pese a usar la protección adecuada, pudieron sentir alguna molestia ocular como si tuvieran 'arenilla' en el ojo. Esto es algo que puede llegar a asustar bastante por todo lo que hemos leído en las semanas previas, pero la realidad es que, si después del eclipse se percibe escozor, lagrimeo, sensación de arenilla o fotofobia leve, lo más probable es que se sufra de fatiga ocular o sequedad en la superficie del ojo.
Algo que es prácticamente normal, puesto que tras estar viendo un evento de este nivel es normal hasta dejar de pestañear o fijar la vista en un punto durante mucho tiempo. Esto, aunque sea molesto, es algo que se termina pasando. Otra cosa es que esta molestia siga evolucionando a una pérdida de la agudeza visual, donde sí que puede haber algún tipo de daño.
En Xataka No hay nada que haga azules a los ojos azules. Si queremos entender por qué, tenemos que recurrir a la física El dolor de cabeza. Este es otro de los síntomas que muchos pudimos sentir tras dejar de ver el eclipse o incluso mientras lo veíamos. Y no es un síntoma directo de daño en la retina, sino que puede deberse a la tensión muscular cervical de haber pasado mucho rato con el cuello hiperextendido, mirando hacia arriba en una postura poco natural. También puede estar relacionado con la tensión ocular prolongada de haber mantenido la mirada fija en un punto brillante.
Para las personas susceptibles de tener migraña, los contrastes de luz, de pasar de usar un filtro muy oscuro de luz a la luminosidad del día puede desencadenar un episodio. Pero tampoco debemos olvidarnos del factor psicológico, puesto que la emoción del evento, el estrés por asegurarse de estar usando bien las gafas y el miedo posterior contribuyen a la aparición de cefaleas.
En Xataka | Hay gente intentando matar la migraña con cirugía. Los neurólogos se están llevando las manos a la cabeza
- La noticia Sensación de arenilla, dolor de cabeza y pánico tras el eclipse: cómo saber si te has quemado la retina o es simple fatiga fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .



