La zona de demos después de una keynote sea de la marca que sea es un sitio bastante incómodo para trabajar. Hay muchos más periodistas que unidades, todo el mundo quiere lo mismo, hay codazos y algún puntapié, y el tiempo que consigues con cada dispositivo no pasa de unos minutos. Aun así, esos minutos son los únicos que existen en ese momento para echarle el guante a un cacharro recién lanzado, y sirven sobre todo para una cosa. En este caso, comprobar cómo es un producto en todo lo que no dice la web de Apple.
Ahí pudimos echar un primer vistazo al Duo que hemos completado con otra prueba algo más calmada en otra sala de demos mucho más tranquila y mejor acondicionada. Y así podemos empezar a sacar unas primeras impresiones del plegable de Apple. A saber:
Pesa
254 gramos. Sobre el papel no significa gran cosa. En la mano sí: el iPhone Duo se nota. No de forma incómoda, pero se nota. Tiene presencia. Es denso, macizo, con esa sensación de bloque que tienen las cosas caras y bien montadas.
Imagen: Xataka.
Lo que hay bajo el Duo es mi pasaporte. Para que se puedan hacer una buena idea del tamaño. Imagen: Xataka.
Y aquí la vista cenital de la foto anterior. Imagen: Xataka. Cerrado ocupa poco (la comparación con el pasaporte es bastante acertada) y entra en el bolsillo sin asomar, pero con un grosor de 11,3 milímetros que ahí sí se percibe. Es un objeto presente. Hace un año el iPhone Air parecía querer estar a punto de desaparecer, ahora la sensación es rara... pero no es desagradable.
Abierto es otra cosa. 5,2 milímetros. Mucho más fino que el Air. Sostenido con las dos manos parece imposible que ahí dentro quepan dos baterías además de un móvil plegable de gama alta. Pero ahí está.
En Xataka He tenido el iPhone Duo en las manos. Y he entendido perfectamente a quién va dirigido Resbala
Esto fue lo primero con lo que me peleé: el titanio pulido a espejo está precioso, pero es un poco resbaladizo.
Abrirlo con una mano no lo conseguí, al menos no a la primera y sin forzar. Con dos, sin problema, y el movimiento de la bisagra es muy satisfactorio: firme, se queda en el ángulo que lo dejes y cierra con un imán que hace un clac de los que quieres volver a escuchar.
Imagen: Xataka. Hay una curva de aprendizaje pequeña, y sospecho que una funda con algo de agarre será un gran aliado para muchos. No es nada del otro mundo: la inmensa mayoría de la gente le pone una funda a su móvil. Aún mayor será ese porcentaje en un móvil que cuesta casi como dos iPhone 17 Pro.
Un detalle relacionado: cuando lo tienes abierto del todo estás dejando huellas por toda la pantalla exterior, que ahora te queda debajo de los dedos. No veo cómo se va a poder evitar eso.
Vídeo arriba, controles multimedia debajo. Imagen: Xataka.
Imagen: Xataka. El pliegue está, pero hay que ir a buscarlo
Lo que todo el mundo quiere saber. Con la pantalla encendida y mirando de frente, no se ve. Pasas el dedo por el centro y notas un valle mínimo, pero lo notas. E inclinándolo hasta que la luz lo cruce en diagonal, aparece una línea tenue.
Es el pliegue menos visible que he tenido delante, pero sigue siendo un pliegue.
En la mayoría de las fotos no se percibe, pero a veces sí, como en esta. Imagen: Xataka. Lo interesante es cómo se ha llegado ahí: Apple todavía no ha podido inventar un panel que se doble sin doblarse, así que ha puesto encima una capa nanotexturizada, una microtextura de lentes escrita píxel a píxel con litografía láser. La misma que ya vemos en algunos iPad, Mac o monitores de Apple. ¿Para qué sirve ponerla? Para dispersar la luz. Para que ningún reflejo llegue a concentrarse lo bastante como para dibujar la línea.
No ha eliminado el defecto. Ha eliminado las condiciones en las que el defecto se ve. Y funciona.
En la gran mayoría de las ocasiones no vas a ver el pliegue. Al menos mientras el paso del tiempo le siente bien. Imagen: Xataka. El efecto secundario es que esa pantalla parece papel. Nada de brillos, nada de reflejos, un mate profundo que apetece tocar. El resultado es una pantalla distinta a las del resto de móviles, con ventajas en muchas ocasiones (no hay reflejos, la arruga se disimula, es un buen añadido para leer textos largos) y desventajas (en algunos escenarios es preferible una pantalla tradicional).
Hay también una consecuencia inesperada: Liquid Glass, con todo su juego de transparencias y reflejos simulados, queda un poco raro encima de una superficie que no refleja nada.
Imagen: Xataka. Lo que solo ves cuando lo sostienes en la mano
El Duo tiene un puñado de detalles que no vimos en la presentación pero que dicen mucho de cuánto se ha pensado esto:
- Las esquinas son asimétricas. Cerrado, los dos vértices del lado de la bisagra son angulosos y los otros dos redondeados. Tiene una razón: el lado redondo es por donde el pulgar quiere entrar. El dispositivo te está diciendo por dónde se abre. Mala noticia para los zurdos.
- Los botones de volumen están arriba cuando lo sostienes en horizontal. Al principio desconcierta, pero a los dos minutos entiendes que es lo correcto, porque dejan de estar apelotonados con el botón de bloqueo y el Control de Cámara.
- El módulo de cámara ocupa todo el ancho. Con erótico resultado: apoyado en la mesa no baila. Cero balanceo. Es de esas decisiones que no se ven hasta que las usas. ¿Habéis oído eso, iPhone Pro Max?
- La cámara bajo la pantalla interior desaparece bastante. Aunque no del todo. La ves en ocasiones, sobre todo con fondos oscuros, porque ese grupito de píxeles es brillante mientras el resto es mate.
- La animación al desplegar. La mitad izquierda aparece desenfocada y va enfocándose conforme abres. No sirve para nada, pero es un detalle estético que roza lo funcional. 100% Apple.
Imagen: Xataka.
Imagen: Xataka.
La cámara frontal aparece y desaparece. Imagen: Xataka.
Imagen: Xataka. iOS ha movido su portería
Aquí es donde el Duo bifurca caminos: lo que imaginabas vs lo que te encuentras.
El dock ya no está abajo, está en el borde derecho, donde cae el pulgar. La barra de estado se recoge en la esquina. La isla dinámica es vertical y va en el lateral. Los controles de las apps de Apple también se han ido al lado. Todo eso libera altura para el contenido, que es justo lo que escasea en una pantalla achatada, y en cinco minutos ya no te acuerdas de que antes estaba en otro sitio.
Lo que más me ha gustado fue el modo a medio abrir. Apoyas el móvil, el vídeo se queda arriba y los controles bajan a la mitad tumbada. Y si abres el teclado en esa posición, sale más ancho de lo normal: escribí bastante más rápido de lo que escribo en un iPhone normal. Ahí hay algo.
Ese dock lateral, ese icono 3 en 1 de WiFi + batería + conectividad móvil, esas esquinas redondeadas solo en el borde derecho... Imagen: Xataka. La multitarea es de dos apps y no se pueden redimensionar: cada una ocupa su mitad y punto. Ojalá en una futura actualización permitan fijarlas por tercios. Se pueden emparejar para que se abran juntas e incluso se quedan vinculadas en la vista de multitarea, y arrastrar una foto de una a otra funciona perfecto.
Pantalla dividida. Imagen: Xataka. Y luego está el modo StandBy, que en el Duo es distinto a como ha sido hasta ahora. Lo dejas medio doblado en la mesa, sin cargador, y se convierte en reloj, en calendario, en control de la música o en marco de fotos. La esfera de calendario tiene un aire vintage muy bien resuelto, con la fecha del día en rojo detrás de los números. Hay hasta una alarma que ilumina suavemente la cara interior por la mañana. Ese tipo de detalles son lo que uno espera de Apple y de un móvil de casi 2.400 chuchos.
Cuando haces una foto con el Duo puedes escoger entre que la pantalla exterior no muestre nada... Imagen: Xataka.
...o que muestre lo que se está fotografiando... Imagen: Xataka.
...o que muestre unos dibujos de Snoopy para que el niño se embelese mirando hacia ellos en lugar de esquivar la cámara. Imagen: Xataka. Lo que no he podido probar
Por simple honestidad, cuento también todo lo que he tenido que dejar fuera de las pruebas, porque una zona de demos tiene los límites que tiene.
- El Pencil. Es una de las novedades más interesantes del Duo, sobre todo para el nicho creativo, pero llegará "más adelante", así que nadie ha podido decir nada todavía y desde luego Apple no nos los iba a poner ahí en balde.
- La cámara en condiciones reales. La luz de estas salas está muy cuidada y no se parece a la de nuestro salón ni a la de una calle de noche. Con dos sensores de 48 megapíxeles y sin teleobjetivo dedicado, lo que haya que decir de estas cámaras se dirá con ellas fuera de ahí. Pero son más parecidas a las de un iPhone 17e que a las de un iPhone 18 Pro. Es uno de los compromisos más notables del Duo.
- El calor. Un chasis que se abre por la mitad tiene un problema térmico distinto al de un móvil normal. En unos minutos jugueteando con él en una sala climatizada no dio ningún síntoma raro, pero habrá que ver qué tal se comporta en la calle, en verano, a mediodía, en una ciudad como Valencia, Madrid o Sevilla.
- El uso real. Cuántas aplicaciones de terceros estarán adaptadas el 23 de octubre, cómo aguantará la batería con dos pantallas (sobre todo siendo tan atractivo usarla más incluso que ahora), y sobre todo cómo envejece una capa mate que va justo encima de la zona que se dobla cincuenta veces al día. Y también cómo envejece un pliegue que hoy parte del mejor punto que he visto.
Ningún móvil ni tablet supera a un libro electrónico en la experiencia de lectura. Pero tener esto en el bolsillo y poder usarlo para leer en cualquier momento es demasiado conveniente. Imagen: Xataka. Lo que me llevo
Salgo de probar el Duo con dos ideas que no se contradicen.
- Que es el plegable mejor resuelto que he tenido en las manos, sin discusión.
- Y que casi todo lo que me impresiona de él estaba diseñado, con muchísimo talento, para impresionarme: la textura que camufla el pliegue, la animación que disimula el salto entre pantallas, el imán que suena bien al cerrar...
Nada de eso es Apple haciendo trampas. Conseguir que algo no se note es una disciplina legítima y necesaria de la ingeniería, y probablemente de las más difíciles que hay.
Pero explica por qué la pregunta importante de este dispositivo no se puede responder en una sala de demos. No es si funciona. Claro que funciona. Es cuánto dura algo que se sostiene sobre no notarse.
Imagen destacada | Xataka
En Xataka | El iPhone Duo es un móvil plegable con una baza ningún otro tiene: el software
- La noticia He probado el iPhone Duo: Apple no ha resuelto el pliegue pero sí ha resuelto que no lo veas fue publicada originalmente en Xataka por Javier Lacort .



