La idea de convertirse en una nación independiente a nivel tecnológico lleva calando hondo durante décadas en China, y lo ha estado demostrando en multitud de campos en los últimos años, sobre todo en el de la energía, donde el país es protagonista de una de las transiciones energéticas más importantes de la historia. Cada poco tiempo encontramos avances muy interesantes que llegan desde el país asiático, como ocurre con el invento que traemos hoy en este artículo. Y es que científicos chinos han presentado una nueva batería nuclear que funciona íntegramente con tecnología propia y que puede suponer un gran salto cualitativo en todo un abanico de sectores. Bajo estas líneas te contamos todo sobre ella.
Por qué es importante. La particularidad de las baterías nucleares es que no generan una gran cantidad de electricidad, pero pueden hacerlo durante décadas, e incluso siglos, sin necesidad de recarga ni mantenimiento. Por eso son tan valiosas para equipos que deben funcionar de forma autónoma en lugares de difícil acceso para el ser humano, como el espacio profundo, el fondo marino, las capas de hielo polar o el interior del cuerpo de un paciente. Hasta ahora, China dependía en buena parte de componentes importados para fabricar estos dispositivos, pero esta nueva batería pone fin a ello.
Los detalles. La batería, denominada Qianjiyuan Tianshu, ha sido desarrollada por la Northwest Normal University junto con la empresa Gansu Zhulong Technology. Es la sucesora de la Zhulong-1, un prototipo que el mismo equipo dio a conocer en 2024. Según cuenta la universidad, cada componente fundamental del nuevo dispositivo, incluido su chip de conversión de energía, se ha fabricado en China sin utilizar piezas extranjeras.
La actualización aporta mejoras sustanciales. Según apuntan sus responsables, la nueva batería utiliza solo el 22 % del material radiactivo que requería su predecesora; sin embargo, su potencia máxima de salida es 2,6 veces mayor y su corriente de cortocircuito se ha incrementado 2,5 veces, todo ello manteniendo la misma tensión. Su tamaño también se ha reducido al 17 % del volumen original, lo que multiplica por más de 15 su densidad de potencia.
En Xataka Un espejo de 3,6 toneladas descansa sobre un volcán en Maui captando la luz solar. Para que no se cocine fabrica una piscina de hielo cada noche En cifras, el dispositivo mide aproximadamente 16,8 centímetros cúbicos, un tamaño similar al de una pila pequeña, y utiliza 129 milicurios de carbono-14 (una unidad dedicada a la medición de radioactividad). Además, genera una potencia máxima de salida de 1,13 microvatios, una cifra que no destaca por sí sola, pero sorprendente teniendo en cuenta que es una batería pequeñísima que puede durar miles de años.
Cómo funciona. A diferencia de una batería de las de toda la vida, este dispositivo no almacena energía química, sino que obtiene su energía de la desintegración radiactiva natural del carbono-14, un isótopo con un periodo de semidesintegración de 5.730 años. Su Maogen, que lidera el equipo de investigación de la universidad, señalaba que esta vida media otorga a la batería una duración teórica de funcionamiento de miles de años.
En lugar de aprovechar el calor generado por el proceso de desintegración, como hacen las baterías nucleares termoeléctricas más antiguas, este diseño captura partículas beta (esencialmente electrones de alta velocidad liberados por la descomposición del carbono) y las canaliza hacia un semiconductor de carburo de silicio. Allí, las partículas liberan otros electrones y generan una corriente eléctrica. Los investigadores han comparado este mecanismo con el de un panel solar, con la diferencia de que funciona mediante radiación en lugar de luz solar.
Una solución a un problema. Este proyecto aborda además un problema que ha frenado el desarrollo de las baterías nucleares durante años. Y es que tal como explica Su, las versiones anteriores “padecían de baja potencia, una integración deficiente y costes elevados”, según comparten desde South China Morning Post.
El nuevo diseño resuelve estos tres problemas de manera simultánea, con un sistema de fuente radiactiva rediseñado, un convertidor de carburo de silicio más eficiente y una compacta estructura tridimensional apilada que además incorpora sensores integrados y la capacidad de transmitir datos de forma inalámbrica, muy útil sobre todo para temas de monitorización.
Próximos pasos. Las baterías nucleares siguen siendo una tecnología de nicho, y son sobre todo utilizadas en misiones en el espacio profundo, como las sondas Voyager de la NASA y el rover Curiosity, así como los rovers lunares chinos Chang'e-3 y Chang'e-4. Sin embargo, Gansu Zhulong Technology promete que estas baterías también podrían tener su uso en diversos campos de la ingeniería y en farmacéutica, como en sensores o implantes médicos.
Imagen de portada | Gansu Zhulong Technology
- La noticia China ha construido una batería nuclear que puede funcionar durante miles de años sin tener que recargarse fue publicada originalmente en Xataka por Antonio Vallejo .


